LSVCO

Este es un blog 100% hecho a mano con desechos reciclabes encontrados en Internet. Come frutas y verduras, usa condón con extraños y con los de siempre (más si sospechas de su promiscuidad), escucha buena música y nunca nunca subestimes o sobreestimes tus ideales, son solo eso, ideales. Agítese al leer. kdsjfghd, jkhbvsdfh sdf, hjghbbckckcffjjV

Tal Vez Era La Influenza (pani comidus erroneus)

abril 27, 2009
Y pensar que creíamos que Michael Jackson había dejado de adelantarse a su tiempo...



Tal vez no debí de haber ido. Fue una noche sombría y en realidad estaba vestido para esconder enterrado lo que en verdad traía en la cabeza. Era un nerviosismo que, de cuando en cuando y cada vez menos me ha perseguido y de nuevo se volvía a presentar. Todo lo que quería era salir de clase y mandar todo al carajo para después alcanzarlo con un poco de whiskey y tal vez un toque para alivianar la lejanía que tiene el carajo con mi realidad.

Recuerdo haber pensado todo lo que necesito es la actitud, aún si no tenía las ganas, el dinero o responsabilidades tempraneras al día siguiente.

Tal vez no debí de haberlo hecho, pero entonces, abrí el whiskey. La botella era verde y mi vaso un cono, lo cuál me hizo pensar en mi fascinación por los conos de papel que sirven como vasos en el consultorio de un dentista. O que también solían usarse para el garrafón que nos terminábamos el equipo de futbol americano de mi prepa cada vez que terminábamos de entrenar, anticipando que nos hacían esperar una hora por el camión que nos llevaría de regreso para a las 9 de la noche estar en casa bien dispuestos a tirarle la onda por messenger a toda chica que nos gustara. "La hora... Ahora mismo estaría hablando con alguna". Bebí. Bebí. Bebí.

Llegamos al lugar y bebí más. Encontré a una pequeña parte de mi pasado. La vi, le hablé, la hice reír y luego luego, la verdad es que le pedí a un amigo que me ayudara a huir. Tal vez no debí.

Luego encontré a una amistad que se hacía gris, más por necesidad que por problemática personal, tal vez debí dejarlo ser. Fue ahí cuando encontré una mirada que te hace sentir una burbuja de aire en la sangre. Ahí perdí la consciencia y por eso estoy aquí.

Tal vez deba olvidar. Esta ciudad se detuvo. Se detuvo hace una hora cuando el Secretario de Salud intentaba responder las preguntas de los reporteros y de pronto tembló, y eso si es importante. Cabe mencionar que el mexicano común le tiene miedo de verdad a tres cosas. Al banco, al éxito y a un terremoto. Siendo zona sísmica donde está localizado nuestro país, la tercera se vuelve lógicamente comprensible. Un terremoto es a fin de cuenas, imposible de pronosticar. Sería como intentar predecir los estornudos de un lanudo perro si tuviéramos las proporciones naturales que se muestran en "Querida encogí a los niños" y construyéramos una pequeña civilización en el pelaje de su lomo, entre un mu mal olor y pulgas que nos comerían partiéndonos en dos.



Mientras tanto pasa por mi cabeza, una mujer es acusada de violación en Rusia y ella argumenta "Qué idiota. Sí, lo hicimos algunas veces, pero le compré un nuevo par de pantalones, lo alimenté, le di de beber y hasta algo de dinero cuando lo liberé". Los tiempos han cambiado, pero ¿en qué se han convertido?

Quiero evitar ser estúpidamente obvio, logrando ser audazmente obvio con esto: Se han transformado en otros tiempos. La vida ya no es la misma y en mi radio se escuchá que alguien te escribirá que ya no va a volver. Ese alguien no soy yo, yo ya no te escribo. Matenme por que me muero y no tengo el coraje de que me vean morir. Sólo un chiste en realidad, en mi cabeza su punto de vista sobre mi muerte no tiene importancia. Sin embargo esta enfermedad me hace pensar, si nos tenemos que morir para darnos cuenta de cuán igual soy a todos ustedes y viceversa.

Después de 3 meses de vivir solo uno deja de preguntarse si en verdad quería vivir solo. La soledad nos apremia y nos condena como todo aquello en lo que se inmiscuye la famosa "condición humana". Sin embargo tengo que aceptar que no estoy solo, la soledad de mi sofá cama es sólo punzante pero intermitente y a la larga resulta poco importante, llegando a dejar de ser soledad y solo ser un rato pacífico de mis días.

En una ciudad de 25 millones de personas se agradece la gran cultura de higiene personal que disfruta el mexicano. Tal vez no estamos acostumbrados a oler bonito, pero definitivamente detestamos oler mal, oler sucio, Ahora nos dicen que no nos podemos tocar, no nos podemos hablar, no nos podemos besar. Y entonces no caminamos en las calles pensando que al pisar la calle nos volveremos zombies. Los niños regresan a vacaciones después de una semana de clases y pasarán uno de los días del niño más aburridos de sus vidas hasta ahora, tal vez aprovechen la promoción de pizzas al 2x1, pero definitivamente no van a invitar a sus amigos a comer. Al final del día se van a quedar unos pedazos duros y secos en el refri. Unos tal vez serán guardados hasta el 6 de Mayo, y servirán de lunch, pero tal vez olerán a pescado y verduras, ew.

Tal vez deberíamos escucharlos, por que se pueden enojen mucho con la paranoia y el terror que infundirán López Dóriga o en su defecto Javier Alatorre, en sus padres todas las noches de esta semana. Tal vez quieran salir a jugar y declarle la guerra al virus del que les hablan. Tal vez preparen piedras y armaduras contra él, también podrían ajustar sus bicis, robarse los lentes oscuros de sus papás y desencadenar al perro de la azotea para usarlo como bestia de batalla. Tal vez tengan en el pecho algo de esa humanidad que ya hemos perdido. O tal vez se queden en Facebok con MTV prendido, esperando a que todo pase. La decisión correcta será la que les enseñe que el amor es como un virus, no vacunable, no erradicable, sólo sufridamente controlable, y a veces, las menos, fatal. Entonces dejarán de ser niños y tendrán miedo como nosotros.

Es el fin del mundo como lo conocemos diría Michael Stipe, pero él está ocupado en alguna parte del mundo gastándose su dinero. O tal vez deberíamos de hacerle caso a John Cash y tomar en cuenta When The Man Comes Around. Tal vez deberíamos inmersionarnos en la tragedia y aceptar un destino fatal cantando Heroes de David Bowie. ¿Qué tal hacernos un mohawk y cantar London Calling a todo pulmón desde nuestra azotea? Tal vez pensar que es Dios mismo mostrando su presencia y debamos aceptarlo en nuestros corazones esperando que nos lleve con él, con Love is in the air de John Paul Young para mostrar un contraste más cinematográfico e irónico? Algo poético pero que aún así le interese 'comprar' al público en pánico. Sería como mostrar al amor como la gran cúspide de las catastrofes naturales ¿pero quién diablos cree en esas cosas? Sin embargo, creo que toda persona cuerda debería armar un set list que le vaya a su entendimiento de la pandemia.

Entonces la mirada desapareció, por que no soy capaz de explicarme ayudando al romance a sobrevivir. Me excluiré del mundo desconocido y enterraré en mis pies frente a la televisión, haré lo que piden y esperaré más concreción acerca del rumor de la aprobación a la portación legal de 5 gramos de Marihuana y otras dosis persnales de diversas drogas. Como si así fueran a dejar de extorsionar.

Y después de todo esto con lo único que me quedo es que uno no rejuvenece, no se mantiene joven, sin embargo siempre es más joven que el minuto que viene. Que el mundo si se va a acabar y que si algún día me has de querer sí te debes apresurar. Que mientras siga recordando que finalmente salí de esta enfermedad de la que ya olvidé el nombre el resto son pan comido. Aquí termina la cerveza que abrí para escribir esto y con ella mi necesidad de subir esto a mi blog.

0 reacciones:

Publicar un comentario

woo!

!!

Apoya a la musica, compra los tracks ya sea en aTunes, Amazon o alguna de esas tiendas de interné o en tu tienda de discos favorita cómprate el disco completo o así, por q una cosa es ser pragmático y otra ser cool.

los tracks o discos o blah ( o sea todo lo posteado ) tiene fines de difusión así que si escuchas la rola, tonz luego pues apoya al artisttt, va? Va.
LSVCO Blog on Facebook

CORTOMETRAJES